Las muelas del juicio son los últimos dientes en aparecer y, en muchas personas, pueden causar molestias, inflamación o infecciones. A veces salen correctamente y no necesitan ningún tratamiento, pero cuando no tienen suficiente espacio o aparecen en una posición inadecuada pueden afectar a la salud de la boca.
¿Te duele la parte posterior de la boca? ¿Tienes la encía inflamada alrededor de una muela? ¿Te cuesta abrir la boca o masticar? En estos casos, es importante que un dentista valore qué está ocurriendo.
En este artículo te explicamos qué son las muelas del juicio, cuáles son sus síntomas más frecuentes, cuándo es necesario quitarlas y qué hacer si empiezan a molestarte.
¿Qué son las muelas del juicio?
Las muelas del juicio, también llamadas terceros molares o cordales, son los últimos dientes permanentes en aparecer. Suelen erupcionar durante la adolescencia tardía o en la edad adulta joven, aunque no todas las personas desarrollan las cuatro muelas del juicio.
El problema aparece cuando no existe suficiente espacio en la boca para que estas piezas puedan salir correctamente. En ese caso, pueden quedar parcialmente cubiertas por la encía, salir inclinadas o permanecer retenidas dentro del hueso.
Cuando una muela del juicio no tiene una posición adecuada, puede resultar más difícil mantener limpia la zona y aumentar el riesgo de inflamación, infección, caries o problemas en el diente que se encuentra junto a ella.
¿Cuáles son los síntomas de una muela del juicio?
No todas las muelas del juicio provocan síntomas. Sin embargo, cuando existe algún problema, pueden aparecer diferentes molestias.
Los síntomas más habituales son:
- Dolor en la parte posterior de la boca.
- Encía inflamada alrededor de la muela.
- Enrojecimiento o sensibilidad de la encía.
- Dolor al masticar.
- Molestias que pueden extenderse hacia la mandíbula o el oído.
- Dificultad para abrir completamente la boca.
- Mal sabor de boca o mal aliento.
- Inflamación de la zona.
- Infecciones que aparecen de forma repetida.
Si tienes alguno de estos síntomas, especialmente si el dolor o la inflamación empeoran, es recomendable acudir al dentista para determinar la causa.
¿Por qué se inflama la muela del juicio?
Una de las situaciones más frecuentes ocurre cuando la muela del juicio sale solo parcialmente y queda una parte de la encía cubriéndola.
Esta zona puede resultar complicada de limpiar correctamente. Los restos de comida y las bacterias pueden acumularse alrededor de la pieza y provocar inflamación e infección.
También puede ocurrir que la muela no tenga suficiente espacio para salir o que esté inclinada y presione contra el diente de delante.
Por eso, cuando una muela del juicio está inflamada, no conviene limitarse a intentar aliviar las molestias sin conocer su origen. Una revisión odontológica permite comprobar la posición de la pieza y valorar el tratamiento más adecuado.
¿Siempre hay que quitar las muelas del juicio?
No.
Que tengas una muela del juicio no significa automáticamente que tengas que extraerla.
Si la pieza ha salido correctamente, tiene espacio suficiente, puede limpiarse bien y no está provocando problemas, el dentista puede recomendar simplemente realizar revisiones periódicas y mantener una buena higiene.
La extracción se plantea cuando existen problemas actuales o cuando, después de estudiar el caso, se considera que la posición de la pieza puede generar complicaciones.
Entre las situaciones que pueden hacer recomendable una extracción se encuentran:
- Infecciones o inflamaciones repetidas.
- Dolor persistente.
- Falta de espacio para que la muela salga correctamente.
- Caries en la muela del juicio.
- Daño o riesgo de daño en el diente vecino.
- Una posición incorrecta de la pieza.
- Dificultad importante para mantener la zona limpia.
- Determinadas indicaciones relacionadas con otros tratamientos dentales.
La decisión debe tomarse después de una valoración individual, ya que cada boca y cada muela del juicio son diferentes.
¿Cómo se sabe si hay que extraer una muela del juicio?
La exploración clínica es fundamental, pero en muchos casos el dentista necesita comprobar también la posición de la muela mediante una prueba radiográfica.
Esto permite valorar aspectos como:
- La orientación de la muela.
- Si ha salido completamente o está retenida.
- El espacio disponible.
- La relación con el diente vecino.
- La situación de las raíces.
- Si existe alguna alteración alrededor de la pieza.
Con esta información, el profesional puede determinar si es mejor conservar la muela y realizar un seguimiento o valorar su extracción.
¿Cómo es la extracción de una muela del juicio?
La extracción de una muela del juicio es un procedimiento de cirugía oral cuyo grado de dificultad depende principalmente de la posición de la pieza y de si ha salido completamente o permanece parcialmente retenida.
Antes de realizarla, el dentista estudia el caso y explica al paciente cómo será el procedimiento.
La intervención se realiza con anestesia local para evitar dolor durante la extracción. Dependiendo de la posición de la muela, puede tratarse de una extracción sencilla o requerir un procedimiento quirúrgico más complejo.
Por este motivo, no todas las extracciones de muelas del juicio son iguales.
¿Qué cuidados hay que tener después de quitar una muela del juicio?
Después de una extracción es importante seguir las indicaciones proporcionadas por el profesional.
Durante las primeras horas pueden aparecer molestias, inflamación o sensibilidad en la zona. La evolución dependerá de factores como la dificultad de la extracción y las características de cada paciente.
Algunos cuidados habituales pueden incluir:
- Seguir las recomendaciones del dentista.
- Mantener una higiene bucal adecuada siguiendo las indicaciones recibidas.
- Evitar manipular la zona de la extracción.
- Seguir las pautas de alimentación indicadas.
- Tomar únicamente la medicación recomendada por el profesional.
Si después de una extracción aparecen síntomas que preocupan al paciente o la evolución no es la esperada, es importante contactar con la clínica para que puedan valorar la situación.
¿Cuándo acudir al dentista por una muela del juicio?
No es necesario esperar a que el dolor sea intenso para consultar.
Es recomendable pedir una valoración si notas:
Dolor en la parte posterior de la boca: especialmente si aparece de manera recurrente.
Inflamación de la encía: puede indicar que existe un proceso inflamatorio alrededor de la pieza.
Dificultad para abrir la boca: puede aparecer cuando existe inflamación importante en la zona.
Infecciones repetidas: si la misma zona vuelve a inflamarse periódicamente, conviene estudiar la causa.
Problemas para masticar: el dolor o la inflamación pueden hacer que comer resulte incómodo.
Dolor o molestias en el diente vecino: una muela del juicio mal posicionada puede afectar a la pieza que tiene delante.
Ante estos síntomas, una revisión permite determinar si se trata realmente de un problema relacionado con la muela del juicio o si existe otra causa dental.
Muela del juicio: no esperes a que el dolor vaya a más
Las muelas del juicio no siempre tienen que extraerse, pero tampoco conviene ignorar las molestias cuando aparecen.
Una valoración odontológica permite conocer cómo está colocada la muela, si existe espacio suficiente y si está afectando a otros dientes o a la encía. A partir de ahí, el profesional podrá recomendar el tratamiento más adecuado para cada caso.
En Clínica Dental Siglo XXI contamos con especialistas y servicios de cirugía oral para estudiar diferentes problemas relacionados con la salud bucodental. Nuestra clínica de El Cañaveral, Madrid, ofrece una atención cercana y personalizada para ayudarte a cuidar tu salud dental.
Si tienes dolor, inflamación o molestias en una muela del juicio, pide una cita y








